Suena un bucle en la cinta, el de su voz en el contestador, sin cansarse de preguntar, vocalizar, explicar, como si no le convenciera el mantra y quisiera hallar el timbre perfecto, el tono definitivo, la fórmula infalible. Pisadas graves en la nieve, imprecisas por la sal, gobernadas por la memoria, se dirigen a un punto cualquiera de alguna sucesión de líneas. Paseo de noche un poco bebido (la historia de desamor se sobreentiende, no preguntéis por ella). Un periódico viejo, un garage, una pila babélica de fotos, frases sueltas copiadas de memoria en un cuaderno (tengo tan mala memoria). Añadid cuatro escenas más, empezad vuestra propia cosecha, no recurráis a Casablanca o al Hombre Elefante, y no lo penséis demasiado (el subconsciente elige muy bien). Eso es todo, el resto serán detalles.

En éstas líneas voy a hablar alternativamente de dos bandas que algunos conoceréis, pero que están injustamente tratadas, me refiero a Bark Psychosis y Disco Inferno. El propósito de hablar de ellos en un sólo artículo no es casualidad, sino a que hay ciertos paralelismos en ellas, y no sólo la falta de fama, comparados con otros grupos de post-rock. No voy a menospreciar a grupos tan estupendos como Tortoise, Slint, Labradford o Mogwai, pero sí creo que sus discos no superan a los de estos desaparecidos grupos.

Las dos bandas nacen en Inglaterra a finales de los ochenta (sus miembros aún son adolescentes) y se disuelven a mediados de los noventa. Las dos tienen una discografía muy reducida en la que se observa una evolución muy rápida, desde las canciones más sencillas influídas por bandas de los 70 u 80 como Joy Division, Wire, Swans, New Order o AR Kane hasta un estilo propio, coqueteando con la electrónica y los samples, que poco tiene que ver con el post-rock "oficial". Las dos tuvieron por un tiempo a un miembro común, Daniel Gish, que acabó en Bark Psychosis. Sus obras maestras respectivas (Hex y DI go pop) se publicaron con poco tiempo de diferencia, en 1993 y 1994 (y por desgracia sus discos no son fáciles de encontrar). Además, sus líderes han comenzado sus carreras en solitario aventurándose en el drum and bass y el jungle.

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